Presentamos Benromach 35 años, un whisky escocés de malta única de Speyside que es más que una bebida espirituosa; es una obra maestra de edición limitada, lanzada en 2016. Presentado en una botella estilo decantador hecha a medida, este preciado whisky es un tributo al arte y la dedicación empleados en su elaboración.
La caja de presentación de roble es un reflejo de la esencia del whisky, haciendo eco de los elementos que contribuyeron a su creación. En su interior, encontrará un viaje sensorial como ningún otro.
Al levantar su copa, la nariz le da la bienvenida con vainilla cremosa, roble etéreo y una mezcla de delicias afrutadas, que incluyen kiwi, zumo de naranja, melocotón y panal de miel. Con cada sorbo, el sabor se despliega como una sinfonía, con manzanas rojas e higos envueltos en masa de hojaldre, acentuados por toques de cacao y macadamia. La textura del whisky es almibarada, fragante e intensamente afrutada.
El gran final es un regusto que deja una huella imborrable en su paladar. Roble, canela, anís y vainilla se unen en perfecta armonía, haciendo de este whisky un testimonio del tiempo y la artesanía.
Benromach 35 años no es solo un whisky; es una obra maestra, una celebración del arte de la elaboración del whisky que trasciende generaciones. Levante su copa por esta extraordinaria bebida espirituosa.
La caja de presentación de roble es un reflejo de la esencia del whisky, haciendo eco de los elementos que contribuyeron a su creación. En su interior, encontrará un viaje sensorial como ningún otro.
Al levantar su copa, la nariz le da la bienvenida con vainilla cremosa, roble etéreo y una mezcla de delicias afrutadas, que incluyen kiwi, zumo de naranja, melocotón y panal de miel. Con cada sorbo, el sabor se despliega como una sinfonía, con manzanas rojas e higos envueltos en masa de hojaldre, acentuados por toques de cacao y macadamia. La textura del whisky es almibarada, fragante e intensamente afrutada.
El gran final es un regusto que deja una huella imborrable en su paladar. Roble, canela, anís y vainilla se unen en perfecta armonía, haciendo de este whisky un testimonio del tiempo y la artesanía.
Benromach 35 años no es solo un whisky; es una obra maestra, una celebración del arte de la elaboración del whisky que trasciende generaciones. Levante su copa por esta extraordinaria bebida espirituosa.